domingo, 29 de septiembre de 2013

Encuentro con los Leones

Achilles Emana es desde agosto 2013 parte de los Cementeros del Cruz Azul después de haber pasado por diferentes equipos en Francia, España y los Emiratos Arabes. Emana pertenece a la tribu Ewondo y es originario de Yaundé, Camerún. Me llamo la atención seguir las noticias de alguien de Camerún en México ¿Será algo así como un balance natural de nacionalidades? ¿Alguna ley cósmica que diga que para todo mexicano en Camerún habrá un Camerunés en México? ¿Casualidad o hecho cabalístico dictado por el destino vivir tres años cerquita del Estadio Azul donde ahora juega Emana?

No lo sabemos, pero bueno dejando las preguntas metafísicas para otro momento,  así como yo no he sido el único mexicano en Camerún, Achilles Emana no ha sido el único Camerunés en México, por lo menos no el único futbolista. Recientemente descubrí que entre los jugadores cameruneses que han jugado en México se encuentran: Omar Biyik (América 1994-1996), Jean-Claude Pagal (América 1994-1995) Simon Moukoko (Tecos 1997), Joseph Tchango (Tecos 97-98/00-02) David Embe (Tecos 1996-1998) y Alain Nkong (Atlante 2007). El único que yo recuerdo es Biyik aunque no sé por qué si yo ni le voy al América… (No es verdad que alguien me haya visto cantando en el estadio “vamooos vamos Ameeeérica” ).

Tal vez les llame la atención que escriba sobre futbol porque nunca he sido un arduo seguidor del deporte, digamos que el seguimiento que le doy se limita a los mundiales y a veces la “Champions league”… Creo que el hecho de que yo vea un partido de futbol es sobre todo una cuestión social relacionada con cerveza, aunque visto el desempeño de la selección mexicana cada vez pierdo más el interés (en el futbol). De cualquier forma, siempre me ha gustado ir al estadio.
Aficionado del futbol o no, es un deporte que  despierta pasión en todas partes del mundo y creo que para conocer bien una cultura de otro país además de ir a la iglesia y al mercado, se tiene que ir a ver un partido de la selección al estadio… así que al estadio me fui.
  


El Estadio Ahmadou Ahidjo u “Omnisport” como lo conoce toda la gente, es una estructura que se alcanza a ver desde casi todas las colinas de Yaoundé. Esta viejo y maltratado pues fue construido en 1975 y aunque en el 2005 se le dio una manita de gato, la verdad no se le ve donde.  Al estadio le caben alrededor de 38 500 personas pero eso es la gente sentada bien apretadita, en realidad hay mucha más gente parada (y/o colgada) de donde se pueda.

No creo que el estadio cumpla con ninguna disposición de seguridad y por lo que vi tampoco creo que la gente esté interesada en seguir alguna entonces ni quién se angustie.

La selección de Camerún es conocida como “Los leones indomables”, un poco paradójico porque en Camerún ya casi no quedan leones y el equipo no ha ganado nada desde hace mucho tiempo. Pero bueno, en África todos los equipos tienen algún nombre distintivo que generalmente responde a los animales que ya no existen en ese país como “Los Elefantes” de Costa de Marfil. Si no, también utilizan algún nombre que implique poder como “Las Fieras” de República Centroafricana o los “Diablos Rojos” del Congo… (Cualquier otro parecido entre el Congo y Toluca ¿Es pura coincidencia?).
Me parece que tener estos sobrenombres en las selecciones le da bastante más ambiente al futbol al momento de anunciar los partidos y de decir los resultados. Es más divertido  decir que Los Elefantes se enfrentan a los Leones indomables o que los Diablos Rojos destrozaron a las Fieras en el último minuto a decir que el TRI se enfrentó a Honduras y les dieron su “Aztecazo”… ¿O no?
Asi entonces como sacado de alguna historia de gladiadores me fui a ver el encuentro entre los “Leones indomables” y “Los Caballeros del Mediterráneo” (Selección de Libia).
La realidad es que por más interesante que suene el encuentro estilo circo romano, lo interesante no estuvo en la cancha sino en la tribuna del estadio y por supuesto toda la experiencia esta cargada de su buena dosis de surrealismo.

Como todo en Camerún, las cosas se hacen siguiendo un protocolo y entrando en una red de corrupción, así como la política en México. Para comprar los boletos hay que contactar al amigo del amigo, mover influencias, pagar y al final quien sabe cómo tienes boletos y no tuviste que hacer fila. Lo raro es que de hacer diferente la gente no lo toma bien, ni los que venden, ni los que compran quienes son bastante celosos de su territorio libre de “extranjeros”.
El grupo con el que fui al estadio estaba compuesto de cameruneses y de “blancos” de diversas nacionalidades que contrastábamos maravillosamente con el resto de la afición. Como el partido era contra libia no me salvé de algunos que me confundieran y me gritaran en ese espíritu deportivo universal que caracteriza al futbol “Eh ese libio les vamos a partir su madre!!”.
 La ventaja es que teníamos bien puesta la camisa de la selección y a toda pregunta o manifestación de la afición la respuesta eran porras para soportar al equipo Local “Allez les lions” “On va ganger 3-0 à ces Lybiens” y pues rápidamente la agresividad cambiaba a hacernos parte de la fiesta,  las cosas resultaron relativamente fáciles.
La entrada al estadio se hace por unas puertas del tamaño de la entrada de una casa normal, hay dos puertas y se entra de uno en uno. La policía decide más o menos quién entra y quién no por alguna razón que no pude distinguir aunque tuvieran boletos. Los cameruneses que iban conmigo solo dijeron “ellos saben por qué, solo de verlos saben que van a dar problemas” ¿Sera?
Una vez que logramos entrar, el estadio estaba ya casi lleno y solo encontramos lugar en la parte más cercana a la cancha, en la parte que queda descubierta y en donde cae todo lo que la gente avienta desde la primera planta que puede ser desde el empaque de alguna golosina hasta la típica agua de riñón, afortunadamente solo nos cayó agua… Si, era solo agua y punto.
En general por aquí es “normal” que la gente orine en la calle abiertamente y sin tapujos, pero en esta ocasión siendo la cancha el único espacio verde, la gente venía a orinar ahí, frente a nosotros hacia la cancha desde el muro de contención sin ninguna preocupación con los miembros al viento. Ese fue el espectáculo de medio tiempo.
Durante los 15 minutos que dura la pausa, el vaivén de aportadores de nitrógeno al campo fue innumerable. Entre ellos, un niño que evidentemente moría de ganas de evacuar sus líquidos y hacer como los demás, se encontraba un poco mortificado por que el muro era muy alto para él y no sabía qué hacer, la gente de la tribuna intentaba darle indicaciones de  si orinar por un orificio que había o intentar hacerlo por arriba…así que era algo como en las piñatas…”por arriba, arriba” no “por abajo” “no ahí no” “no más abajo”… Frustrado por la desesperación y confundido ante tantas indicaciones de la tribuna, finalmente el niño tomo una decisión y  termino elevando el chorro hasta hacerlo pasar a la cancha cual fuente barroca a la vista de miles de espectadores… Los aplausos no faltaron.

Además de la transformación del estadio en mingitorio público, durante el partido hubo 3 personas que entraron corriendo a la cancha y se hicieron perseguir por la policía, un cantante que nadie escuchaba  y el estadio abucheo (a diferencia del niño meón). Sin embargo el evento principal no fue el partido sino Samuel Eto’o Fils. El jugador mejor pagado del mundo jugo una parte del partido sin mucho convencimiento y al salir dio la vuelta completa al estadio saludando a sus connacionales así como torero, todos lo aplaudieron e ignoraron completamente el partido para aplaudir y saludar a la estrella…
El tiempo paso y el partido termino en favor de los Leones indomables quienes devoraron en un sanguinario encuentro a los Caballeros del mediterráneo para un marcador final de 2-0… (ya ven como así es más chido).

Unos cuantos minutos antes de que terminara el partido, nos encaminamos a la salida. Si la entrada al estadio fue complicada, la salida fue en estampida. Si, la gente no se levantó y camino a las puertas sino que corrió hacia las pequeñas entradas como si fueran perseguidos por verdaderos  leones indomables. La gente saltaba las bardas y se acumulaba en las entradas, saltaban por los barandales  y en las escaleras así como si fueran los zombis de alguna película hambrientos de cerebros. Logramos salir ilesos aunque un poco apretujados.
A la salida del estadio (vista desde dentro)
  
A la salida del estadio (Vista desde fuera). La gente intenta salir por las dos pequeñas puertas
En las calles la gente se acumulaba para festejar, hacían ruido, cantaban y bailaban, algunos se concentraban en la calle ver pasar el camión que transportaba a los Leones y en las glorietas individuos vestidos con los trajes típicos y unas lámparas mostraban simbólicamente el camino. Todo un evento.
 
 

Después del partido, nos quedamos a tomar una cerveza en un bar local, como debe de ser. Platicando con algunos locales, nos contaron historias sobre los jugadores, la más interesante es por supuesto sobre Eto'o

Cuenta la leyenda urbana (que por supuesto es un secreto que nadie debe saber) que Eto'o es uno de los brujos más poderosos, dicen que ha recurrido en muchas ocasiones a la brujería para ganar poder, dinero y mujeres, incluso se dice que su posición actual no es tanto por su talento sino gracias a sus habilidades con las artes obscuras.
 Leyendas nos fueron contadas sobre cómo la gente que lo contradecía o lo hacía enojar había muerto de forma intempestiva e inexplicable, cómo algunos juraban que en realidad Eto'o no es un humano sino un demonio disfrazado y después de verlo habían enmudecido para siempre o muerto en las horas siguientes…. Y claro los rituales de brujería para ganar “todo ese poder, todo ese dinero y todas esas mujeres” siempre incluye sacrificios rituales, beber sangre y comer carne….No solo de animales.
 
Sobre Achilles Emana no conseguí ninguna historia mórbida o entretenida fuera de algunas cuestiones de política local, pero por si acaso le da por la brujería yo creo que en México la tendrá fácil pues el Mercado de Sonora le quedara muy a la mano. Tal vez termine también por comerse una que otra Águila, Puma, Chiva o Diablo rojo pero en todo caso, me parece que los técnicos del Azul no esperan menos… a ver si así ya ganan un campeonato.

2 comentarios:

  1. Gracias por compartirnos toda tu experiencia y riqueza en este país.....además escribes muy bien, sumerges a la persona en tu relato y la haces participe de todo...
    Abrazos y a ver cuando hacemos unas pupusas....hahahaha

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  2. Buena rubi...buena historia particularmente la de eto Como brujo...bolaño tiene un cuento de ese tema....un abrazo desde Chile de felibe

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