Por si se lo estaban preguntando, en Camerún un
corazón humano cuesta alrededor de 7 622 €, este corazón no sería para un
trasplante sino con finalidades rituales y brujería. El mismo precio tendría
una cabeza y un miembro masculino costaría alrededor de 5 700 €. Esto
según el periódico “Le Jour” de Camerún que publicaba hace unos días una
historia increíble en donde una chica fue secuestrada y logro escaparse de sus
captores y dar aviso a su padre y a la policía con el teléfono que los captores
olvidaron retirarle. Una vez que la policía llego al lugar de los hechos
encontraron partes de cuerpos de otras personas menos afortunadas y declaraban
que por fines de brujería la gente busca los miembros humanos.
No es la primera vez que me encuentro con
historias como ésta, casi a mi llegada a Yaundé escuché en el radio que la
policía había “asegurado” un lote clandestino de carne. Dicho lote estaba
compuesto de carne de origen ilegal, principalmente de elefante pero había también
otro tipo de carne que no lograban identificar, al analizarla resulto ser carne humana. Según la radio, se pensaba que
la carne humana sería utilizada para ser ingerida con fines de brujería.
Otra historia parecida me la contaron durante
mi primera misión al Este de Camerún…
La historia cuenta que “Un blanco” estaba en la
región trabajando, pero su forma de trabajar, dando órdenes y presionando
demasiado a los trabajadores locales, logro irritar al extremo a la población.
El resultado, terminaron comiéndoselo… Aunque dude un poco de la veracidad de
la historia y vea más tintes de amenaza
o advertencia preferí ser amable y no comprobarlo.
Sin embargo, la brujería es parte da la vida
cotidiana de Camerún y al mismo tiempo algo oculto, tal vez mucho más que en
otras partes. Aquí, la brujería explica desde el cambio climático y la
homosexualidad hasta la fortuna, la mala fortuna, los avances tecnológicos, la medicina,
el talento de alguien, bueno casi todo. Incluso cuando alguien no comprende
algo es común escuchar la expresión “c’est
de la sorcelerie” (eso es brujería).
| Piezas de arte ligadas a la "brujería" Noroeste de Camerún |
También ligado a la brujería se encuentran las cuestiones
de poder, factor súper arraigado en la idiosincrasia camerunesa. En el gobierno y en los altos círculos las prácticas
de brujería no son nada extraño, claro en México tampoco…..pero esta brujería
va más allá de limpias con huevo y médiums buscando cadáveres o de la lectura
del tarot y pociones de amor.
El poder no está solamente ligado al gobierno
sino también a cuestiones tradicionales, no hay que olvidar que en Camerún
todavía hay muchas jefaturas tradicionales y los títulos cuentan mucho en la
vida social. Todos quieren ser presidente de algo, pues eso implica reconocimiento
social y por ende, cierto “poder”, no importa si se es presidente de la clase,
de la tanda o de una asociación que no existe, la persona será llamada por la
gente presidente durante mucho tiempo. Es normal entonces que alguien que
quiera adquirir algo de poder recurra a la brujería, los métodos son bastante
diversos y van desde pociones………………. hasta la ingesta de carne humana.
Como decía, esto de la brujería está en todas
partes y ya me ha tocado estar cerca, en mi caso en la oficina. Hace algunos días, alguien le ha dejado a mi
colega sobre su escritorio unos “fetiches” que consistían principalmente en pequeños
pedazos de hueso (de origen indeterminado) y piedritas. Según nuestras averiguaciones,
estos fetiches se utilizan para asegurar que alguien va a hacer algo en favor
del que deja los fetiches, ya sea ceder ante una discusión, dar un permiso,
osea asegurar una victoria sobre el otro.
Este caso llamo mi atención, primero porque nunca
había tocado tratar algo así y después porque mi colega una mujer normalmente
bastante integra y fuerte vino a contarme lo que había encontrado entre
incrédula, divertida y asustada. Muy a lo novela de misterio empezamos una
reconstrucción de los hechos y una deducción detectivesca para intentar buscar
quien fue el responsable, al cabo de una hora teníamos ya sospechosos y una
estrategia.
A diferencia de las historias de suspenso,
nuestra estrategia fue mucho menos interesante y consistió en tratar el asunto
de forma profesional, hacerlo público y no darle mucha importancia. Sin
embargo, ahora mientras escribo éste episodio me llegan muchas preguntas desde antropológicas
y científicas hasta las más banales, pero la que me causa más intriga es
preguntarme si de haber seguido con la investigación hubiéramos llegado, como
en las novelas de misterio, a conocer en “carne propia” los mercados ilegales
de la brujería….